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Una noche en la montaña

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mensaje Una noche en la montaña

Mensaje por David_1 el Miér Nov 25, 2009 7:17 pm

Bueno aqui les dejo una fan fic de parte de Juancho_DLN ya que por ahi me dijo que queria dar la sorpresa pero bueno creo que esa sorpresa la sabra mas de su amigo Tarma Jones pues bueno era una fic que se creia perdida pero al final aqui esta pues algo que creyo Juancho_DLN que no iba a ver mas pues aqui se las dejo para que la lean, pues yo ya la lei pues no comento de que trata para arruinar la sorpresa pues leanla toda xD.

Una noche en la montaña
BY:) Juancho DLN
(si necesitaban una razón para odiarme o amarme, aquí la tienen)

Antes de empezar a relatar el siguiente fic, les hago saber que soy amante del yuri y estoy orgulloso de serlo.
Durante una misión de reconocimiento en las heladas montañas de Canadá, el equipo formado por Marco, Eri, Tarma y Fio se debió refugiar en una pequeña cabaña de madera, a las orillas de un lago congelado.
Era el pleno invierno, y el viento del norte no se mostraba piadoso con nuestros forasteros. Las raciones empezaban a acabar, al igual que la leña para la calefacción, a diario Marco y Tarma intentaban salir a buscar madera para calentar el lugar, pero era inútil, los bosques están congelados y era muy difícil cortar la madera con cuchillos de supervivencia.
Como siempre Fio, era la que mas sufría del frio, su cuerpo pequeño pero bien dotado, no podía retener el calor, ya que cuando era solo una niña, ella siempre esta enferma, durante sus primero años de vida fue un niña débil, y de salud quebradiza, lo cual le trajo consecuencia en su vida adulta…si mencionar el pequeño vestuario que usa.
Un día, luego de pasar una semana en ese gélido lugar, Marco tomo la decisión de ir a buscar ayuda, junto a Tarma, quien no quería dejar a las chicas solas, pero Marco insistió, ya que dijo que con esas ropas no podrían llegar muy lejos en ese frio.
Marco dejo a cargo a Fiolina, ya que es la mayor en rango, pero un poco débil en carácter. A salir de la cabaña, le indicio de forma secreta a Eri, que cuidara a Fio, ya que ella no era muy resistente, y el caso que no volvieran a saber de ellos, que traten de salir de allí, o se convertiría en bellezas congeladas.
Marco dejo la mitad de su munición, y la mitad de sus raciones para que las chicas pudieran aguantar más tiempo, y luego partió con la compañía de su mejor amigo Tarma.
Eri le grito al ver que desaparecían en lo espeso blanco de la nieve…
- ¡Tengan mucho cuidad, capitán y mayor!
Eri entro en la cabaña, y pensaba en que hace poco, ella entro a ser parte de este equipo, al entrar a la pequeña cabaña, noto que Fio estaba acurrucada a un lado de la estufa de leña, cubierta por una manta.
Al ver entrar a Eri, ella se preguntaba ¿Por qué el frio no le afectaba demasiado a Eri?; al ver la cara de incertidumbre de Fio, Eri, le conto un poco sobre ella, ya que Tarma le aconsejo que no dejara que ella se durmiera por ningún motivo.
- Te preguntaras ¿Por qué no tengo mucho frio? De hecho tengo tanto frio como tú, pero, yo fui huérfana y escape de la iglesia donde me encontraron a los trece, durante mucho tiempo, tuve que pasar terribles inviernos, debajo de un puente, a veces sin calzado que me protegiera… sabes a veces pensé que iba a morir, pero nunca deje que eso me desanimara, siempre me decía a mi misma que, si sobrevivía esta noche, trataría de no cometer los mismo errores que mis padres que me abandonaron.
Fio miro fijamente los ojos de Eri, con los hermosos ojos azul Himalaya que poseía, con admiración a esa chica, no era una asesina como se rumoraba en los cuarteles, ella era una chica ordinaria, como ella, solo que con un poco de mal genio, y nada más. Al ver que Fio no le quietaba la mirada de encima, Eri le pregunto algo:
- ¿Te pasa algo?
Fio tardo en responder, pero luego le contesto:
- Eres la chica más valiente que conozco, desearía ser como tu…
- Ah gracias… pero tu lo tienes todo, ¿Pero por que quiere ser como yo?... que no tengo nada más que lo que llevo puesto, sin ningún centavo y sin familia que se preocupe por mi, y lo único que se de ellos que no eran japoneses.
Fio sonrió, y luego respondió:
- Si lo tuve todo, cualquier capricho me lo cumplían sin escusa, pero en realidad lo que más desea era a una amiga, que me hiciera compañía, sabes mi casa siempre estaba sola, a mi padres no le gustaba que yo hablara con los sirvientes, mi único amigo en mi vida fue Peppino mi osito de peluche. Bueno cuando te conocí hace dos semanas, me agradaste…
Eri muy sorprendida le pregunto:
- ¿No te di miedo?
Fio se rio por la pregunta, pero le contesto de buena manera:
- No tontita, al verte bajar del helicóptero, con tu pañuelo verde, amarrado en tu hermoso cabello rubio, que me dio envidia; al ver que los chicos e incluso Marco y Tarma, quedaron asombrados, por conocer a la gran bomba de Memphis.
Eri al escuchar esto, se acerco a Fio, le ayuda a jalar la cama, para estar cerca de la estufa cuando durmieran esa fría noche, luego de hacerlo, Eri le pregunto algo personal a Fio:
- ¿Te gusta algún chico?
El rostro de Fio se sonrojo, pero algo nerviosa le respondió:
- ¡Si!
- ¿Se puede saber quien es?
- Ay Eri, como te lo voy a decir, te puedes burlar de mi.
Eri sonrió y se acerco más a Fio, al acariciar su cabello, noto que Fio se ponía muy nerviosa.
- No te asustes, no te voy a lastimar, pero enserio ¿Dime quien te gusta?
El rostro de Fio estaba muy sonrojado, pero trago saliva y se lo dijo:
- Me gusta mucho Marchirius…
- ¡Lo sabia! Que tú te traías algo picarona, por que otro motivo vendrías con él a este lugar.
- ¡No es lo que tú piensas!
Eri se subió encima de Fio, y le empezó a acariciar el pecho, y con una voz muy grave le hacia una parodia de Marco…
- ¡Así Fio, te deseo, te deseo como nada en la vida! Ahh si Fio, a si es como me gusta!
- ¡No detente Eri! ¡Me vas hacer llorar! ¡Eri basta me duele!
Al fin las lágrimas de Fio, salieron de sus enormes ojos, y empezó a llorar como si fuera una niña pequeña… de inmediato Eri se bajo de ella y con cara de culpa de dijo:
- Perdona, no quise lastimarte, solo quería jugar un poco contigo, después de todo ya has estado con un chico.
Fio se dio la vuelta, dándole la espalda a Eri, la cual se sentía culpable por haber herido los sentimientos de su nueva amiga.
- Lo siento, en verdad lo siento.
Fio lloro y lloro, por toda la noche, a pasar del enorme frio, Eri durmió en la otra cama del otro lado de la habitación, ya que se sentía mal por haber hecho sentir mal a su amiga. Pero ella no comprendía por que Fio le daba tanta importancia a estar con Marco, bueno a ella no le atraía en nada, a pesar de ser un chico muy amable, serio y responsable.
En la mañana, Eri preparo en desayuno para Fio, no era mucho, pero tenían que aguantar. Esa mañana Eri le pregunto a Fio, por que lloro la noche anterior, si ella solo estaba jugando con ella y nada más. Al escuchar esto Fio sintió que le debía explicar:
- Si te perdono por haberme molestado, pero yo, no estoy acostumbrada a esos juegos, no tengo amigas, así que me sentí algo enojada por la forma que actuabas, pensé que tu y Marchirius ya habían estado juntos, ya que hiciste una buena imitación de él.
Eri se carcajeo de Fio, pero al ver que su cara exponía enseño, le contesto:
- ¡Yo y el mayor juntos! Si como no, es chico me agrada pero no tengo oportunidad contra tus encantos.
- Fio pero tu era la chica más aventurada que conozco, eres toda una salvaje, tu podrías conquistar a cualquier hombre que quisieras, después de todo, tu tienes más experiencia que yo.
- ¡Hey, hey, hey! Yo soy virgen aun, nunca he tenido relaciones, pero varios novios, pero nunca me fueron útiles y me deshice de ellos.
Fio puso cara de duda, y algo despistada, ya que no le creía nada. Era al ver esto le dijo a Fio:
- ¿Con que no me crees?
Así que Eri se paro se dio la vuelta, dándole la espalda, a su amiga, tomo con sus manos sus short y los jalo para abajo, junto a su ropa interior, luego se agacho.
- ¿Ahora me crees?
- ¡Tapate desvergonzada!
- Puedes compruébalo si quieres, toca si lo desea
- ¡Hay que asco, te veo todo!
- ¿Me crees o no? Entonces me acostares y abriré mis piernas para que me revises bien.
Fio se cubrió el rostro, esta muy avergonzada, ahora comprendía por que esa chica tenia la fama se ser muy audaz, cubrió sus ojos con las manos, y le respondió:
- ¡Te creo!
Eri se enderezo y subió sus short, con una risa maliciosa empezó a reír, pero no fue la única, Fio también se reía, había gozado la broma, y en especial la parte de toca si lo deseas.
Pasaron dos días más, y no había noticias de los chicos. Poco a poco las esperanzas de salir vivas de allí se desvanecía, al parece iban a morir congeladas antes que de inanición.
Eri tomo la ultima ración que quedaba, y se la a dio a en la boca a Fio, la cual solo mordió la mitad y la otra mitad se la dio a Eri en su boca. El frio había hecho florecer su amistad más que nada, Eri pensaba que si le tocaba morir en ese congelado lugar, lo único bueno que era que tenia una amiga que le haría compañía. Antes de decir algo, Fio le propuso algo:
- Si muero primero, y el lo que parece, te puedes comer mi cuerpo para que sobrevivas, después de todo tu eres mi mejor amiga.
- ¡No digas tonterías! No moriremos aquí, pero si lo hacemos, quiero que sepas… que eres mi mejor amiga.
Los ojos de Fio se llenaron de lágrimas, al ver el deseo de su amiga, de seguir juntas a pesar de todas las adversidades, de inmediato Fio abrazo fuertemente a Eri, tan fuerte que parecía que eran un solo cuerpo.
Esa tarde el fuego sucumbió, al mortal frio, ambas chicas se colocaron muy acurrucadas en la cama tratando de guardar calor, sabían que no resistirían la noche, así dispusieron a estar juntas hasta el final. Eri noto que Fio temblaba mucho así que le pregunto:
- ¿Estas bien Fio?
- Eri tengo mucho-o-o-o frió-o-o-o.
Eri tomo la Espalda de Fio e hizo que se recostara, al verse una a la otra a los ojos, Fio pregunto:
- ¿Qué sucede?
- Nos vamos a calentar…
Eri al terminar de decir esto, empezó a besar a Fio, al principio se resistió, pero cedió, poco a poco su mente se fue abriendo a un nuevo mundo que no conocía, una lo deseaba y la otra estaba experimentando.
- Eri…
- Fio…
Eri termino con la boca de Fio, y se dirigió a más abajo, con sus manos debajo de su playera de Fio, esta acaricia suavemente, asiendo duros los pezones de Fio, que cada vez lo estaban más y más; de un tirón le quito la playera a Fio dejando ver su imponente busto totalmente desnudo, con sus dedos empezó a rodear el área, mientras su boca le daba placer en su pezones, como si una madre amamantara a su bebe, Eri no dejaba de crear placer para Fio, quien ya dejaba ver la humedad en su entrepierna.
- Ahhhh
- Tranquila Fio, a penas empieza.
Eri retiro poco a poco el short de Fio, dejando su empapada ropa interior, al pasar sus dedos por debajo de esa, noto que esta segregando mucho flujo, como si su cuerpo lo gritar, estamos listos, esta preparado.
Eri desprendió con mucha delicadeza la ropa intima de Fio, para satisfacer aun más a su amiga. Al retirar sus bragas, noto lo muy bien cerrado de aquel botón de rosa, que ahora exponía sus pétalos de color rojo intenso. En su mente solo había una cosa, estar con ella y hacerla llegar al coito.
- No tan fuerte Eri, me duele mucho.
- Esta bien, no soy la única que no ha estado con un chico, sabes te envidio, eres muy especial, y créeme cuando estés con Marco se que lo complacerás muy bien.
Eri empezó a introducir sus dedos dentro de Fio, dejando gemir a esta por varias ocasiones, a pesar de estar empezando, Fio mostraba my difícil para entrar en ella, su cuerpo disfrutaba pero ella no conocía el placer ce masturbarse por eso le dificultaba mucho darle placer.
Eri retiro sus dedos y empezó a quitarse la ropa, poco a poco dejo ver todo lo que poseía, de un apretón con sus caderas hizo que Fio, tuvieses una fuerte contracción, haciéndola gemir cada vez mas.
- ¡Ahhhhhhhhh!
- Relájate Fio, solo te dolerá por unos momentos.
Le decía Eri, mientras escarbaba entre sus labios, como si buscara un tesoro muy bien guardado…
- Aquí esta…
- ¿Qué?
- Es tu clítoris Fio, tu cuerpo expulsa un pedazo de carne fuera de ti, para demostrar que estas receptiva.
- ¿Qué haces?
- Es como chupar un caramelo… mmmmmuuhhh… esta fresco y delicioso…
Eri continuo dándole placer oral a su amiga, mientras estas apretaba las sabanas cada vez mas, hasta el punto de ceder.
Eri coloco sus caderas en la cara de Fio, y le rego que le hiciera lo mismo…
- Mmmmmuuhmm ¡Ere toda un profesional Fio!
- Ahhh, más Eri, dame más Eri…
Ambas chica cambiaron de posición, para colocar sus cuerpos uno a la par del otro, con cada movimiento de caderas qe hacias esaban cada vez más crca de un coito juntas…
- ¡Eri me siento como tengo que ir la baño!
- Tranquila Fio, es muy natural
Eri atrapo a Fio con llave de tijera con su piernas para que no si librara, al fin de un movimiento de la cadera de Eri, se escucho un correr de agua…
- AHHHHHHHHH... Eri….
- Fio…
Tanto Eri como Fio terminaron jutas, casi sin fuerza para separarse, solo dos cuerpos unidos por el placer y lo inmoral para la sociedad.
Ambas chicas sobrevivieron la noche, el calor generado fue suficiente para revivirlas y llevar a salvo hasta el amanecer. Durante el amanecer, Fio mantuvo sus dedos dentro de Eri, para conservar el calor, pero a Eri no le parecía agradaba mucho, a que se retorcía… pero no hacia por sacarlos, si no por introducirlos aun más…
Esa mañana las chicas aun jugueteaban, mientras el estruendo de u helicóptero les hizo salir corriendo…
Del helicóptero se divisaba un cable, del cual colgaban Marco y Tarma, quienes venían a rescatarlas.
Así fue como ambas salimos vivas de esas montañas, si hubiese sido por la perseverancia de los chicos nosotras habríamos muerto por hipotermia.
- ¿Pero no salió nada bueno de esta aventura?
- Si Juancho…
- Gracia a Eri, me dio el valor de cambiar de ser tímida a ser una persona diferente y conquistar a Marco.
- ¿Y tu Eri que aprendiste?
- Que Fio debe de lavarse las manos más a menudo y que me divertí mucho esa noche.
- ¿Ehh Eri me daría una probadita de tu amista?
- Tal vez después, ahora si me disculpan le dedo dar de comer a mi bebe.
Así fue como estas dos chicas me contaron el secreto más profundo que exista entre ellas, la base de su amista. Y la base de que se lleven tan bien en especial cuando están solas. Así termina otra crónica, pero recuerdan algo, Marco y Tarma también aprendieron algo en esa montaña…
Fin
Se la dedico a: a todos los fan de Metal Slug, q me han apoyado, y recientemente a Tarma Jones, que me motivo a publicar este fic de hace varios años atrás.
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mensaje Re: Una noche en la montaña

Mensaje por Tarma Jones el Miér Nov 25, 2009 7:57 pm

Estuvo muy bueno el fic, yeahh. quien no hubiera querido estar en esa cabaña con ellas?....



Hola Invitado recuerda leer el Reglamento

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mensaje Re: Una noche en la montaña

Mensaje por luchoinden el Lun Mayo 24, 2010 6:27 pm

wow creo que esta bueno pero algo porno esta
pero si creo que me gusto mas la parte de calertanse wooooow
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mensaje Re: Una noche en la montaña

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